Eso es lo que sentí cuando vi que ese mal nacido había utilizado como insulto la palabra "totonaca", no menos cuando se valió de la condición física de muchas personas, también como insulto "enano". Tal vez ha sido parido por una española alta de "sangre pura". Me avergüenzo de los mexicanos, porque por mucha ascendencia que tenga él de otro país, no deja de ser mexicano; que se atreven a insultar las raíces de esta Tierra. La patria es sagrada, su historia, su cultura y de quien nace, y si usted señorito Desu, no se cree capaz de respetar eso y callarse la boca ante lo que usted desconoce por ignorancia, entonces lárguese de aquí porque sólo causa vergüenza entre nosotros. Éste país con raíces totonacas fue el que le dio la oportunidad de ser quien ahora es, en él nacieron, crecieron y se formaron sus padres. Gran parte de lo que tiene ahora fue gracias a que en este país se les dieron oportunidades a sus padres.
Me avergüenzo de quien se regocija en otras culturas antes que en la propia, que reniega de ésta y que la utiliza como insulto. ¡Ignorante imberbe! Condenado por siempre a vivir en la ignorancia de su mezquindad y su soberbia. Me avergüenzo de usted. Ojalá nunca me tope de frente con sus padres, porque sentiré pena ajena por ellos y no me detendré para expresarles esa vergüenza y las razones de esta.
También me avergüenzo profundamente de quienes hablan a espaldas de quienes les han ofrecido sincera amistad. "Una amistad es de carne y hueso", sí, pero con una petición se puede empezar, con las palabras puede nacer. No con los chismes, la malicia, el veneno que sale de la boca cuando quien te tiende la mano se da la media vuelta, eso es de cobardes, de gente de mala sangre. Cada quien juzga por cómo le ha ido en la feria, yo de eso me valgo para platicar esta experiencia. En ningún momento he generalizado su actitud ni dicho que sean así con todo el mundo, claro está si digo que con quien les conviene son mansos, pero sí conmigo y de esas dos puntas es de lo que más me avergüenzo. ¡Cínicos, hipócritas, imberbes, soeces!