El faro de Stitch y Elena

¡Buen día! Bienvenidos al blog de Elena Chan
Aquí encontrarán cosas relacionadas a cocina, música y programas.

domingo, 28 de abril de 2013

Y después de tanto tiempo...

Buen día a todos, hoy la entrada se la queremos dedicar a una persona especial que festeja su aniversario al lado del hombre que ama. Que escogió hace años y que desde entonces ha vuelto a escoger, todos los días, hasta hoy.

Hoy día la mayoría de las personas ya no creen en las relaciones duraderas o simplemente no están interesados en verse inmersos en una... Tal vez si nos aventuramos a preguntarle a uno que otro romántico nos diga que ellos sí quisieran tener una relación duradera; sin embargo nosotros nos estamos basando en los hechos, más que en las palabras y lo que los hechos nos han venido indicando es que a la gente joven no le interesa comprometerse, quizás porque esto implica un nivel de responsabilidad muy grande.
Por ejemplo, esta persona a la que le hemos dedicado la entrada festeja treinta y cinco años junto a su esposo. Se dice fácil y aún más sencillo, tal vez, sea imaginar algo que no es ni la mitad de una vida; no obstante es más complicado, o si no complicado, conlleva muchas cosas más que las ganas de pasar tu vida a la de alguien, porque todo esto significa amor, respeto, tolerancia, afecto, cosas en común y también cosas no en común.

Siempre he pensado que las decisiones trascendentales, aquéllas que marcan tu vida para siempre, no son sencillas de tomar. Qué carrera estudiar, Casarte o tener hijos, son tres cosas que cambian la vida de uno para siempre. Es radical y no hay vuelta atrás.
Pero yo me quiero imaginar que casarse, ya cuando estás convencido y decidido, debe de ser lo más bello del mundo, simplemente no me imagino determinación más grande y, sobretodo, cuando ya se han pasado tantos años después de esa decisión, seguir juntos, debe ser una de las cosas más gratificantes cuando aún hay amor.
Una de las parejas que siempre admiré por el tiempo que pasaron juntos, hasta que la muerte los separó, y por la diferencia de edad (diecisiete años de diferencia), que no fue para nada un impedimento, fue a mis abuelos paternos. Ellos pasaron cuarenta años juntos, hubieran cumplido muchos más si la vida no le hubiera arrancado el último suspiro a mi abuela... Aunque hubieran durado sólo diez años más, que fue el tiempo en que mi abuelo falleció después.


En fin, madurar junto a la persona que más amas, estar con ella en las buenas y en las malas, regalarle lo mejor de ti y de tu vida, tener ese alguien con quien compartir las alegrías, el dinero, el tiempo, todo... Eso debe ser lo bueno de la vida, para quienes son partidarios de la unión entre dos personas (ya sea por matrimonio o unión libre). Cualquiera de las dos creo que es muy válida cuando existe amor y respeto entre ambos. Y qué envidia, porque en estos tiempos en los que la sociedad se ahoga en divorcios, es cuando más falta nos hace recuperar la fe en el amor, en la unión y el compromiso. Porque no se vale restarle importancia a éste último, pues uno tiene que comprometerse, es importante hacerlo en la vida, aunque no necesariamente sea con una persona, puede ser con un proyecto o una sociedad.
Felicidades de todo corazón a todas las parejas que lleven muchos años juntos y a los que estén empezando, ánimo. Una especial felicitación y abrazo de parte de nosotros a la persona que inspiró este entrada: Angélica Salinas. ¡Muchos años más de amor y salud!

jueves, 25 de abril de 2013

Preguntarle quién era

Buenas noches... Hoy quiero compartirles la serie de cosas extrañas que me pasaron hoy, cualquier ingenuo podría suponer de repente que era algún tipo de señal divina o de otro universo, pero la verdad, visto desde el escepticismo, no es más que parte de la cotidianidad...

En un día ajetreado, que casi no hay, me encontré yendo y viniendo, de allá para acá, de ida y de regreso y en mi camino me encontré con un sujeto que me resultó muy impresionante... Impresionante porque era muy bello y tenía el porte que ahora ya no se ve tan seguido en el andar diario de una persona. Si, sentí por un momento que me había enamorado, quizás me enamoré y fue uno de esos amores que ocurren en un segundo y al siguiente mueren, son instantáneos, porque no están pensados para durar ni siquiera un día completo... A veces así sucede, son amores espontáneos, de un segundo, y nada más.

Sin embargo, un par de minutos después me lo volví a encontrar comprando en el mismo local que yo, sentí bonito, no sé por qué y no pude evitarlo y es que a veces se siente un poco tonto sentir cosas lindas por quien ni su nombre te sabes, por quien quizás no vuelvas a ver. Es absurdo. O al menos así lo sentí yo.
Para mi sorpresa la cosa aún no terminó ahí, pasados otros minutos, me encontraba comprando una pizza, al asomarme fuera del negocio, me encontré con él, que a su vez, se asomaba en mi dirección. Una vez más sentí como un choque eléctrico en mi estómago y no pude evitar soltar una risita de nervios, o qué sé yo qué fuera.

No había caso, aquel chico bello también paró comprando una pizza... Había estado en los mismos lugares que yo, luego pensé "Si pudiera saber al menos su nombre..." Tal vez eso no cambiaría en nada la situación, pero hubiera tenido un recuerdo de eso que duró más que sólo un segundo, de las lindas coincidencias de la vida. Quizás no lo hice porque no me sentí lo suficientemente importante para preguntarle quien era, menos su nombre. Y eso no estaba bien. Esa clase de pensamientos frenan lo que podría convertirse en algo muy bonito.

La verdad, me gustan esos amores, no te dan tiempo de que te decepciones, no causan el menor dolor ni la más remota tristeza, no generan amargura ni merman en el alma de las personas. Son perfectos. Tienen la duración exacta para ser recordados sin ninguna nube que nuble los buenos pensamientos, sin nada que defraude una expectativa. Quizás, hasta podría verse como un dulce engaño. Esos son los únicos amores perfectos que existen y son una tregua entre la vida y nosotros, sólo para no perder la expectativa del amor más prolongado.

Habría sido bueno preguntarle quién era.


sábado, 6 de abril de 2013

Enamorar a un escritor

Creo que es el acto más sublime, hermoso y conmovedor que puede existir en todo el mundo. Cuando logras penetrar en el corazón de un artista es algo increíble porque estás trascendiendo en el corazón de una mente brillante que te expresará sus sentimientos de las más bellas formas posibles, pero, especialmente; enamorar a un escritor o escritora es aún mucho más. Dice una frase "Si te enamoras de un escritor vivirás para siempre" y es cierto, quien se enamora de un artista vivirá por mucho tiempo en la memoria del mundo, pero quien se enamora de un escritor vivirá por siempre, aún cuando este mundo se quede vacío...
Los pensamientos dichos de un poeta o escritor hacia su amor son palabras que se van al aire, recorren lugares insólitos, suben hasta el firmamento, se posan sobre las estrellas, siguen su recorrido hasta el cosmos y se pierden allí sin deshacerse jamás.
Los pensamientos que no son dichos, pero que son escritos tienen una historia similar, pero éstos no viajan hasta las estrellas, se quedan entre los mortales para contar una y otra vez la misma historia que suele maravillar e ilusionar a los demás con encontrar algo similar, las palabras de amor escritas se quedan en la Tierra para hacer un recorrido de corazón en corazón, queda el testimonio para siempre e indestructible de un amor.

Y los pensamientos no dichos, no escritos, sólo pensados son exclusivamente para ése tierno escritor que guardará en el fondo de su memoria y de su corazón una historia interminable de la inspiración que le robó las noches, que le hizo soñar, que le hizo sentir de verdad. Esos pensamientos se graban en la sangre y en el alma y permanecen por siempre, cuando el escritor muere, esos sentimientos no encuentran el fin con la muerte de su creador, siguen y se unen a la energía de la Tierra y se mueven entre los vientos y los mares, vuelven a nacer en una flor, viven en la naturaleza y se posan en los corazones de los hombres de buena voluntad inspirándolos, aunque no sean escritores, en sus noches de desvelo por un amor.

Ésta historia pasa una y otra vez, es el ciclo sin fin, el ciclo del amor sublime y artístico. Los amores de un escritor sí son para siempre y son los únicos, que pueden romper las barreras del tiempo y el espacio. El escritor y la escritora siempre saben lo que dicen, es muy bueno saber escuchar a uno. Fueron los primeros consejeros del mundo y los primeros soñadores de la naturaleza. Ellos escribieron primero sus ilusiones en las estrellas y posaron sus ojos en la luna y los cometas, su mente voló por lugares inimaginables para los de su época y tuvieron siempre los amores más profundos y sinceros. La pluma ha sido su escudo y su mejor aliada por siglos. También fueron los pioneros en darle esperanzas a los demás sobre el amor, en contar historias, en construir ciudades, de enamorar sin siquiera tocar o hablar con alguien, y crear vidas sin necesidad de tener relaciones. Un escritor no es un dios ni un mago, sólo es... Un escritor.