El faro de Stitch y Elena

¡Buen día! Bienvenidos al blog de Elena Chan
Aquí encontrarán cosas relacionadas a cocina, música y programas.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Conmoverse

Hola, queridos amigos. Es cierto que me he ausentado un poco en estos días, pero fue debido a que no suponía prudente escribir acerca de nada, creí necesario darles unos días para digerir los temas importantes que ya se habían tocado anteriormente en las previas entradas, porque es importante que se medite acerca de lo que aquí se ha escrito porque no escribo por escribir, siempre lo he hecho con el compromiso de hacerles pensar en algo y no me pareció adecuado seguir bombardeando el blog con más temas relevantes que los aturdieran.
Hoy les voy a hablar de cuando nos conmovemos, de repente pareciera un asunto muy trivial, algo que no tiene mayor relevancia en nuestras vida, pero si ustedes se detienen un momento a pensarlo mejor se encontrarán con que es un aspecto importante.
Hay personas que se conmueven por todo, de todo y con cualquier cosa. Las hay también moderadas, algunas cosas pueden provocarles ternura y otras simplemente serles indiferentes. Y las hay también que no les mueve un pelo absolutamente nada en este mundo, que todo es superficial y nada trascendental.
Les voy a dar un consejo que les va a servir para muchas cosas y que es importante que lo apliquen:

No se conmuevan de todo, porque de lo contrario se ahogarán.



Se van a encontrar rodeados de preocupaciones o de tristezas o melancolías innecesarias y eso es un mal al cuerpo y a la mente. No les estoy diciendo que sean superficiales y pasen por la vida sonriendo hipocresías aparentando no sentir nada. Mi mensaje es claro, no te dejes conmover por todo porque llegará el momento en que no pares de llorar o de sentir tristeza por cualquier cosa, que quizás lo amerite, pero entonces ¿qué pasará cuando te encuentres con algo mayor o peor que eso que te conmueve hasta las lágrimas? La respuesta también es muy sencilla, explotarás... No vas a saber cómo reaccionar, te han conmovido tantas cosas más pequeñas, que cuando te encuentras con algo mayor eso te come y entonces quedas reducido a nada, te frustras, te bloqueas, sientes depresión o hasta ansiedad y entonces colapsas. Eso no es bueno.
Mi frase favorita: Somos jóvenes... Y que conste que aquí también estoy contemplando a los hoy llamados "viejos" de hasta 80 años. Dejen las preocupaciones para los que las necesiten, es decir, para quienes ya no tienen ni en qué pensar.
Sean felices, vivan la vida, aún somos jóvenes y no se dejen conmover por absolutamente todo ni tampoco dejen que todo les preocupe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario