El faro de Stitch y Elena

¡Buen día! Bienvenidos al blog de Elena Chan
Aquí encontrarán cosas relacionadas a cocina, música y programas.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Conmoverse

Hola, queridos amigos. Es cierto que me he ausentado un poco en estos días, pero fue debido a que no suponía prudente escribir acerca de nada, creí necesario darles unos días para digerir los temas importantes que ya se habían tocado anteriormente en las previas entradas, porque es importante que se medite acerca de lo que aquí se ha escrito porque no escribo por escribir, siempre lo he hecho con el compromiso de hacerles pensar en algo y no me pareció adecuado seguir bombardeando el blog con más temas relevantes que los aturdieran.
Hoy les voy a hablar de cuando nos conmovemos, de repente pareciera un asunto muy trivial, algo que no tiene mayor relevancia en nuestras vida, pero si ustedes se detienen un momento a pensarlo mejor se encontrarán con que es un aspecto importante.
Hay personas que se conmueven por todo, de todo y con cualquier cosa. Las hay también moderadas, algunas cosas pueden provocarles ternura y otras simplemente serles indiferentes. Y las hay también que no les mueve un pelo absolutamente nada en este mundo, que todo es superficial y nada trascendental.
Les voy a dar un consejo que les va a servir para muchas cosas y que es importante que lo apliquen:

No se conmuevan de todo, porque de lo contrario se ahogarán.



Se van a encontrar rodeados de preocupaciones o de tristezas o melancolías innecesarias y eso es un mal al cuerpo y a la mente. No les estoy diciendo que sean superficiales y pasen por la vida sonriendo hipocresías aparentando no sentir nada. Mi mensaje es claro, no te dejes conmover por todo porque llegará el momento en que no pares de llorar o de sentir tristeza por cualquier cosa, que quizás lo amerite, pero entonces ¿qué pasará cuando te encuentres con algo mayor o peor que eso que te conmueve hasta las lágrimas? La respuesta también es muy sencilla, explotarás... No vas a saber cómo reaccionar, te han conmovido tantas cosas más pequeñas, que cuando te encuentras con algo mayor eso te come y entonces quedas reducido a nada, te frustras, te bloqueas, sientes depresión o hasta ansiedad y entonces colapsas. Eso no es bueno.
Mi frase favorita: Somos jóvenes... Y que conste que aquí también estoy contemplando a los hoy llamados "viejos" de hasta 80 años. Dejen las preocupaciones para los que las necesiten, es decir, para quienes ya no tienen ni en qué pensar.
Sean felices, vivan la vida, aún somos jóvenes y no se dejen conmover por absolutamente todo ni tampoco dejen que todo les preocupe.

sábado, 16 de marzo de 2013

Receta de Mousse de Fresa

¡Buen día! En la segunda entrega de mi recetario les escribiré cómo hacer Mousse de fresa, aunque puede ser aplicable a cualquier otro mousse sencillo.

Ingredientes
  • 1/2 lata leche evaporada Carnation Clavel
  • 500 g de la fruta (pulpa, cortada en trozos)
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 7 g de gelatina o grenetina en polvo (en 1/2 taza de agua fría y disuelta a baño maría)
Preparación
  1. Licúe la leche evaporada con la fruta y azúcar.
  2. Sin dejar de licuar, agregue poco a poco la grenetina previamente disuelta en agua.
  3. Cuele.
  4.  Vierta en copas y refrigere por 1 hora, después podrá servir cuando ya observe que quedó lo suficientemente viscoso.
P.D.: Ya sea que quede un poco aguadito o un poco más sólido, dependerá de la medida que use en los ingredientes (grenetina y leche) y de su gusto.
 

viernes, 15 de marzo de 2013

Amistad por trabajo no es amistad

Individualidad, esto es a veces lo que más nos cuesta conservar cuando se trabaja en equipo, por ejemplo.
Escribo éstas líneas por lo que me ocurrió el día de ayer, que si se fijaron, no hubo entrada; pues estuvimos trabajando casi todo el día y a mí me tocó dormirme a la 1.00 de la madrugada.
Fue un proceso muy duro el de ayer, sin embargo hace mucho no me sentía con las fuerzas de seguir, de trabajar sin importar el cansancio, de dar pelea. No, no en el sentido violento, sino de defenderme o defender mi trabajo como hace mucho no lo hacía.
Tengo un equipo demasiado diverso, de difícil interacción cuando nos juntamos y chocan nuestras ideas, nuestras emociones o hasta nuestra forma de ver las cosas. No ha sido sencillo en momentos de diferencia. Como ayer, por ejemplo, cuando deliberadamente, fui culpada de no trabajar (y estoy segura que a algunos les habrá pasado que levantan falsos en su contra) siendo que no me había parado de la silla del escritorio desde las 4.30 de la tarde, sin darle el espacio a ninguna otra de mis actividades diarias.
La organización fue muy mala y el manejo de tiempos también, no me parece eso de andar a las carreras la noche antes de entregar el trabajo, sin embargo soy culpable por no haber hecho nada al respecto para pedir por que adelantáramos el trabajo en fechas previas.

Uno no sabe lo difícil que puede llegar a ser trabajar en equipo hasta que le toca hacerlo, dependiendo de con quien se haga puede resultar toda una faena. Entre nosotros (mi equipo) hay diferencias irreconcialiables, pero debo reconocer que también existen puntos a favor, aunque muy pocos. Me niego a hacerme de su amistad, que además sería hipócrita, sólo por pasar este proceso de una mejor manera, porque no creo que sea la solución, o al menos no debería serlo, y menos aún una falsa. Estoy segura que eso a la larga en lugar de poner fin a la discordía, la aumenta por el ambiente de falsedad en el que se llega a estar... Los problemas por diferencias en los equipos deberían de resolverse con la racionalidad, con la tolerancia y siendo justos.
Mi consejo es que si de repente ustedes tampoco se llevan bien con sus equipos de trabajo, no finjan una amistad o no pretendan tener una amistad sólo por evitarse problemas. Si esas personas no son el tipo de gente que a ustedes gusta o con quienes compartan puntos importantes en común, no renuncien a su individualidad sólo por un momento de pláceme que no durará toda la vida. Defiendan sus puntos de vista, no dejen su individualidad de un lado, no olviden lo que son, pero también sean trabajadores, justos y escuchen.
Las amistades son para siempre, un trabajo en equipo no.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Primera receta: Leche frita

Bueno, como sabrán o se habrán molestado en leer éste no sólo es un espacio social, de opinión pública, crónicas de amor o demás, también es un espacio de cocina y hoy toca poner la primera receta del blog.
Si ustedes son amantes de la cocina, les recomiendo mucho este sencillo postre, muy delicioso y en la porción perfecta para quedar satisfecho en el último platillo de la comida.

Ingredientes
  • 1/2 L de leche
  • 90 g de azúcar
  • 60 g de harina (2 cucharadas de trigo y 2 de maíz refinado)
  • 2 huevos
  • 1/2 ramita de canela
  • 2 cortezas de limón
  • Harina y huevo para rebozar
  • Aceite
  • Azúcar con canela en polvo
Procedimiento
  1. En un bol mezcle, con la varilla de alambre, el azúcar, la harina y parte de la leche. 
  2. Cuando esté todo disuelto, añada 2 huevos y siga mezclando.
  3. Ponga el resto de la leche a calentar con la ramita de canela y una corteza de limón.
  4. Junte la mezcla del bol con la leche hirviendo. Ponga todo a calentar a fuego moderado hasta que espese y sin parar de remover para evitar que se pegue.
  5. Después deje enfriar la crema bien extendida en una fuente, engrasada con un poco de aceite, retirando la canela y el limón.
  6. Corte la masa en cuadrados, páselos por harina y huevo y fríalos en aceite de oliva bien caliente con una corteza de limón.
  7. Sirva la leche frita espolvoreada con una mezcla de azúcar y canela en polvo.Se puede acompañar con frutas.


 Ésta es la receta, espero les ayude por si quieren incursionarse en la cocina o atreverse a probar un postre tan rico como éste. A mí me queda muy bueno, ahora les toca a ustedes probar.
Si tienen alguna complicación o algo por el estilo pueden comentar. ;)

Habemus Papam... y pobreza, guerras, injusticia y pederastas.

Eso, la iglesia, la institución, que ahora preside el nuevo pontífice, el señor Bergoglio, es una llena de corrupción, como buena institución manejada por distintos tipos de jerarcas, está marchita, está sucia y necesita que se le reforme.
 A Argentina ni la mencionamos, pues está significativmante dividida, entre los que recuerdan a un sacerdote relacionado estrechamente con la dictadura militar, inflexible con los Kirchner y renuente al tema de la homosexualidad en cualquier aspecto. La otra mitad de ésta nación está embriagada de ego y orgullo por este nuevo "triunfo", se sienten, algunos que he leído, que dominan al mundo. Yo les pregunto a esos a los que se les subió ¿Y las Malvinas?... Y la respuesta es un mutismo total, no, no dominan al mundo, no dominan ni a una pequeña isla a un costado, menos al mundo.
Pero bueno, centrémonos. En lo personal éste pontífice no ha empezado conmigo con el pie derecho, arruinó cualquier asomo de simpatía que pudo haberme producido el hecho de su sencillez, su verdadero catolicismo y su inteligencia con su comentario tonto de que el hecho de que los  homosexuales se casaran había sido una maniobra del demonio. Sinceramente, Benedicto XVI me caía mejor, al menos encontraba más puntos compartidos con él, como la debilidad ante situaciones tan grandes que a veces nos comen, me encantaba que fuera una persona muy sobria y reservada, sencilla y que poco o nada le importaba agradar... Sí, sí, cometió graves faltas como el silencio ante los casos de pederastas y puede que nada justifique eso, sin embargo no puedo dejar de pensar en él como un hombre más... Sí, un hombre, no es Dios, señores, eso lo tienen que tener muy claro, no esperen (no sólo de él sino de cualquier papa) que sea perfecto y diga la palabra exacta en el momento indicado. Como seres humanos cometemos muchos errores, unos más graves que otros y eso considero que le pasó a él y eso ha hecho que me simpatice aún más, porque esos errores demuestran esa humanidad que no puede ocultar y que, en contraste, Juan Pablo II ocultaba tanto con un disfraz de carisma y lástima por sus múltiples enfermedades...
 
Aunque les duela, la verdad no peca, pero incomoda y si Benedicto XVI no fue un santo, Juan Pablo II dista muchísimo más de serlo (y eso que ya es beato y hasta lo van a canonizar) siendo protector, amigo y casi padre de Maciel. ¿Por qué han acribillado a Benedicto? Porque él nunca se molestó en ocultar ninguna falta suya, fue un papa muy sucio para algunos e injusto, pero yo lo he entendido, no es fácil... No debe ser fácil ser un hombre mayor, con una historia detrás llena de guerra y odio, en medio de una curia llena de corrupción y prostitución, menos aún estar al frente de una institución mundial tan importante y tan decadente, en contraste, tan obsoleta; llena de idolatría y con el rostro desfigurado, con su misión principal perdida y encima resulta que al final de tu vida tienes que encararte con los errores de otros, asumir una culpa y pedir perdón porque es claro que no puedes hacer más, porque es muy claro que vives rodeado, casi ahogado, en un mar de corrupción... Y aún así tener la fuerza para no bajar la cara a cada ofensa y a cada condena por parte de la humanidad que no es más justa ni mejor que tú.

Me gustaría verlos allí, en ese lugar que hace un par de semanas, Ratzinger, todavía ocupaba, en las mismas circunstancias que él, habiendo vivido todo lo que él, habiendo visto todo lo que él, sufriendo lo mismo y con sus ochenta y cinco años encima y ver cómo manejan los casos de pederastía por ejemplo, cómo calman a una horda de sacerdotes corruptos, sedientos de poder y lujos, cómo manejan las duras críticas de una burguesía cómoda que sólo se entera de las cosas porque prenden el televisor o la computadora. O como cuando era cardenal, querer señalar a los culpables de pederastia y no poder por el enorme apoyo de la Curia y del Papa (Juan Pablo II), por la enorme popularidad de Maciel entre ellos, por toda la protección de la que gozó y, especialmente, del cariño y simpatía que Juan Pablo II le tuvo al pederasta. Eso es tener las manos atadas. Estar rodeado de una mafia increíble e interminable que no te deja hablar ni actuar, tener que guardar un testimonio acerca de esa corrupción porque ¿qué prefieres? ¿que corra peligro tu vida o la de tu familia o que vivan señalándote por cosas que aunque denunciaras no se haría nada al respecto? (por las mordidas a la justicia de parte del Vaticano).

Benedicto XVI no simpatizaba con Maciel, jamás fue su amigo, cuando tuvo la oportunidad, ya como papa, inició la investigación en su contra aún estando en ese mar lleno de tiburones.
Joseph como hombre reservado (que yo también lo hubiera sido de haberme visto rodeada por el mismo ambiente que él) nunca buscó una popularidad ni estar en boca de nadie. Como hombre sencillo, no buscó ascender en su carrera eclesiástica, pero inevitablemente avanzó hasta alcanzar la cumbre... Aparentemente, uno de las mayores glorias para cualquier cura, pero no para él. No para un hombre que hubiera preferido no enterarse acerca de la enorme corrupción en su iglesia, no para quien no podría lidiar con la decepción de una concepción errónea de su institución, no para alguien como él que no tenía la fuerza para confrontar los horrores que se ocultaban bajo las sotanas, los hábitos y las parroquias de sus compañeros, que no tenía la fortaleza suficiente para seguir luchando después de tantos años, que tampoco tenía la solidaridad, la simpatía y el cariño de amigos para soportar las duras condenas en su contra. Debió ser muy fuerte y yo en su lugar, tal vez, también habría hecho lo mismo: renunciar. Renunciar, a domar esa masa de perros hambrientos y violentos, ante la carencia de juventud, valentía y decisión.

Es cierto que Benedicto XVI no fue un buen papa, quizás tampoco un hombre justo, pero al menos hizo lo que pudo y terminó su papado con la dignidad que su educación alemana le exigía, a diferencia de Juan Pablo II que no se quiso quitar la corona sino hasta la muerte.
No sé cómo vaya a resultar éste nuevo papa (Bien les conviene que sea mejor por la supervivencia de su institución), poco importa porque no creo en los papas, no obstante, salí en defensa de Benedicto XVI porque fue muy humano.
Quizás si hubiera gozado del mismo cariño popular del que gozó Juan Pablo II, su papado habría sido más fácil, habría recibido apoyo de parte de la Curia Romana y la gente habría seguido pasando por alto los errores de la iglesia, pero lo cierto es que la gente poco estimó a éste pontífice que vio esombrecido su rostro por el de su desaparecido predecesor. Si Benedicto XVI hubiera sido un Juan Pablo II, quizás, le hubieran perdonado todo.

Me identifiqué con ese humanismo tan a flor de piel de Joseph R. que ni la "infabilidad papal" le pudo arrebatar y que el carisma, la popularidad o la lástima de una enfermedad tampoco pudieron ocultar. Fue sólo un humano más en la silla de San Pedro y eso no lo exonera de cometer faltas. Todos las cometemos. En distinto grado y en distintos ámbitos, pero todos. Sólo que, ciertamente, hay algunos que no pueden equivocarse, como el papa, más concretamente... como Benedicto XVI.

lunes, 11 de marzo de 2013

Una desagradable historia de amor

Y de estas hay muchas, hoy por la tarde, mientras trabajaba arduamente, me di cuenta de la triste realidad de una persona a la cual preferiría mantener en el anonimato, pero cuya experiencia me conmovió, no porque fuera tierna, dulce o amorosa, sino porque le pasa a mucha gente ciega que no valora lo que tiene.

Esta persona lo tenía todo, tenía amigos, pretendientes, popularidad, una vida muy estable; sin embargo le pasó lo inevitable: se enamoró... No se hubiera dado cuenta de la existencia de la otra persona si no es porque se la nombraron en una conversación pues eran de mundos muy distintos, ni siquiera tenían amistades en común, eran círculos totalmente aparte.

El error no radicó en que fueran distintos, sino que ella dejó muchas cosas por estar con él... ¿Lo más triste? Él se lo permitió, dejó que sacrificara todo un mundo por estar con él y ella ciegamente cambió su popularidad y a sus amistades por las de él, olvidó a sus amigos para pretender ser amiga de a quienes no agradaba por ser tan distinta.

El tiempo fue pasando. Ella pareció ser feliz sin amigos sinceros alrededor, pero con la compañía de su nuevo novio. Sus amigos lamentaron mucho que ella se hubiera separado de ellos, pero pronto su herida sanó y prefirieron recordarla simplemente como algo transitorio, además les parecía que era feliz. Ella nunca se pudo ganar a los amigos de su pareja a pesar de que cambió por agradarles, no era suficiente, estaba sola y no quiso darse cuenta del abismo en el que estaba a punto de caer. 

Él la dejó y ella se quedó sin novio, sin relaciones, amoldada ahora al tipo de personas que quería agradar, sin su propia personalidad y sin amigos. Estaba más sola que nunca. Una de las amigas de su ahora ex-novio era la novia en turno.... Haberlo pensado ¿no?
Una de las amigas de tu pareja, a la cual trataste, quisiste agradar y ser su amiga, ahora era la mujer con la que ésa persona (a la que más querías y por la que habías dejado todo) se besaba en tu cara.
Ésas eran el tipo de amistades que pretendiste tener, que cambiaste por tus amigos sinceros.
Ahora los pocos a los que caía bien era solamente por compasión, por costumbre quizás.

Ésta es la triste y desagradable historia de amor de alguien a quien tuve en gran estima, pero que también me olvidó. Atrapada en un círculo donde no hay reglas de honor, donde se rolan las parejas cada medio año sin un poco de pudor, sin consideración de los sentimientos del otro.

La moraleja de esta historia es muy simple: no cambies por nadie, no dejes tu mundo por quien no haría lo mismo por ti; no olvides a tus amigos por adoptar unos que no te quieran, que no te respeten siquiera para incomodarles besar a la que fue tu pareja en tu cara a todas horas, todos los días, sin importar tu tristeza. Sigue con tu vida, si alguien te gusta o le tienes cariño, se vale luchar por esa persona, pero sin sacrificar lo que eres, si después de todo te quiere lo mismo, no permitirá que lo hagas. Sean ustedes mismos, sean felices y mantengan siempre su honor bien en alto.

domingo, 10 de marzo de 2013

Reseña de amores imposibles

¿Cuántos de nosotros no ha tenido uno de estos? O que al menos pareciera pertenecer a este sector.
Le conoces y de repente tu vida parece cambiar para siempre, muchos nos volvemos prácticamente unos tontos y hacemos o decimos cosas que de no estar enamorados, jamás se nos habrían ocurrido.
Muchos recurren a la poesía, otros tantos a la música, otros a la galantería... en fin, tantas cosas somos capaces de hacer para llamar la atención de esa persona que de repente nos vuelve locos.
No pueden hacerse los que no saben de lo que hablo porque hasta por las redes sociales son capaces de tirar indirectas que le pegan a todos menos al objetivo en cuestión.

Todo es amor y ensueño hasta que te encuentras con la cruda realidad, la más común: está enamorad@ de otr@, es mucho peor si mantiene ya una relación con esa persona porque entonces sí, las esperanzas de ser tal vez 90, con la baja autoestima bajan a 35 para con la noticia de ese noviazgo posicionarse en -10. Hecho que puede ser carcelero cruel de nuestras emociones.

 
Segunda posible cruda realidad: es tu mejor amig@. Si, ése/ésa con el/la que compartes hasta de la última pieza de tu postre favorito, tu presupuesto de la semana o tus golosinas preferidas. Ésa persona por la que atravesarías 27 hectáreas de ida y de regreso sólo por acompañarle a la facultad cuando podrías estar haciendo muchas otras cosas, pero prefieres su compañía.
Tercera posible cruda realidad: le gusta a un@ de tus amig@s o peor aún, fue su novi@. Esto es para querer aventarse por la ventana y aunque es menos común, sigue torturando lo mismo que la primera. Supongamos que ya fue pareja de una de tus amistades, pero no es intocable por haberlo sido, pero ¿qué tal cuando pasa la primera opción y le gusta al mismo tiempo a una de tus amistades? ¿Habría discordia por esa persona? ¿O simplemente dejarían que escogiera y que gane el/la mejor? ¿Quién de los dos está dispuesto a ceder por la felicidad del otro?
Cuarta posible cruda realidad: Vive lo suficientemente lejos de ti como para que puedas verle, hablarle o visitarle. Del tipo que tú vives en Nueva Siberia y esa persona en Tierra del Fuego... Ya mejor mátate o cómprate una lancha a ver si algún día, en uno de tus tiempos libres, puedes embarcarte e ir a verle jajaja, nocierto, aunque sería difícil podrías planear un viaje con anticipación.
Quinta posible cruda realidad: es homosexual/heterosexual... Bueno, ahí sí ya no hay más por hacer. Ésta quizá es la más trágica, pero a la vez la más radical. No tienes que decidir nada ni pensar nada porque todo está dicho. Las cartas se han jugado y tú perdiste. Ahora sólo queda avanzar y no lamentarse por lo que ni siquiera pudiste haber soñado que pasara. No hay pierde aquí.


Mira, sea cual sea tu caso, mi consejo es el siguiente: Mientras esté en tu mano, lucha por esa ilusión, pelea porque se haga realidad, incluso si al final pierdes, el recuerdo que te quedará será distinto a si te das por vencido antes de intentarlo. Más que tu objetivo, importa la fuerza que tengas para luchar por él.
Sueños se han roto a lo largo y ancho del mundo porque a veces la cobardía nos gana o el miedo puede más que nosotros y nos dejamos tirar por cosas que tal vez no son tan importantes o tan grandes para tumbarnos. Hay mucho que puede ser resuelto con una plática, con un acuerdo o con una sola palabra, pero para llegar a esto hay que dar el paso y es ése que tanto miedo nos da dar.

Si existe el caso, que los hay, de que no conozcan a la persona en cuestión o ésta no sepa que existen, hagan todo lo posible por cambiar eso. Ningún precipicio se ha cruzado a pasitos.... Se necesita de un gran salto y ése es tomar la iniciativa porque debemos de asumir que el otro no la va a tomar y no porque no le interese, aunque tal vez sea el caso, sino porque no los conoce, ¡por Dios! ¿cómo quieren que adivine lo que ustedes están sintiendo? Hay que intentarlo, siempre.

También hay otro caso en el que media humanidad se opone a tu relación con esa persona, sea un hecho ya o no, porque las hay de que se oponen antes siquiera de que ya haya una relación. Mi consejo es mándalos al cuerno, persigue tu felicidad, que nada ni nadie te detenga, que si es muy diferente a ti o te lleva 10, 20, 30 o los años que sean, siempre y cuando tú seas feliz, ve por eso. Si te la vives complaciendo a los demás, lamento decirte, que serás muy infeliz y no se vale que el breve paso por esta vida sea tan miserable que no valga la pena recordar. Lo importante es que haya un amor bonito y sincero, respeto y confianza.
 

Historias desgraciadas de amores imposibles se han escrito por culpa de nosotros, los románticos empedernidos, que en lugar de declarar nuestros afectos a los cuatro vientos, decidimos callar autocastigándonos sin sentido.
No lo hagan.
Véanse en este espejo. No se enamoren del anonimato y del silencio. Tal vez en unos años puedan dar en el blanco y lograr por lo que tanto han esperado, sean pacientes con su objetivo y sobretodo mantengan las puertas abiertas de su mente y de su corazón. Ustedes pueden tener un prototipo de hombre o mujer perfectos, pero la vida siempre ha sido experta en sorprendernos, no se cierren a la gama de posibilidades; que no por esperar al de caballo, se te vayan los de a pie.

Que el miedo a perder no los haga dejar de jugarse.

sábado, 9 de marzo de 2013

El tesoro perdido

Eso es nuestro país, ese querido México al que cada lunes, niños de primaria hacen un juramento de defender, de querer y respetar. En vano, muchas veces, porque años después ese juramento es quebrantado, cae en el olvido y justificamos la ruptura de esa promesa por frases tontas como "Es que el gobierno..." "Es que la gasolina ya subió..." "Es que los narcos y las drogas..." "Es que Peña Nieto es el presidente..." "Es que la injusticia social y la pobreza..." "Es que la delincuencia, yo mejor me voy a vivir a un país mejor". Ésta última la considero la más dura represalia contra un país que es un tesoro perdido y poco o nada valorado. ¿Se han tomado la molestia aquéllas personas que reniegan de él de descubrirlo? ¿Se han dignado siquiera a salir de la comodidad de su hogar para descubrir un país que seguro no sabían ni que existía por no sacarlo del marco negativo en que lo tienen?

Lo cierto es que, tristemente, el mexicano es muy malinchista. Critica, condena y reniega de su propia patria, pero sin poner soluciones a eso de lo que se queja, en cambio va a otros países y les glorifica, les da reconocimiento por sus bellezas que no son más grandes que las que tiene México y se tapa los ojos a la hora de ver los problemas, de cualquier tipo, que puedan tener. Hay veces que ridículamente son los extranjeros quienes se sienten más orgullosos de éste país que nosotros mismos y quienes son capaces de ver lo que nuestros ojos se niegan por arrogancia o necedad.


¿Por qué no ponerse a investigar lo que es realmente tu país? ¿Por qué no valorarlo si tiene más tesoros que ningún otro que haya existido jamás? Pero el mexicano ha pecado de discriminación y humillación con la propia patria por la que tantas veces de chiquillo juró dar la vida. Es una cosa muy fea ir por ahí enalteciendo el nombre de otros países cuando uno siempre se queja del suyo en lugar de dar o implementar soluciones.

¿Que qué es lo que hago yo? Muy poco, la verdad. Siendo sólo una humilde persona en el mundo no pueden esperar que sea yo precisamente quien les cambie toda una realidad que han ido construyendo desde siglos atrás, y todavía hoy, entre millones de personas. Pero valoro mucho mi país, lo amo y quiero a su gente de buena voluntad. A diario me levanto con las ganas de hacer un buen trabajo en mis actividades laborales y personales, con la disposición de ayudar en todo lo que se pueda, de mejorar en los distintos aspectos de mi vida, de dar consejo a quien me lo pide, de respetar lo que merece ser respetado, de alimentar el alma, la mente, el cuerpo; de corregir lo que está mal, dar comprensión, escribir con la esperanza de que mis escritos puedan tener un efecto positivo en quien los lee y de desprenderme de lo que me es posible no por el hecho de regalar sino de compartir.
Eso hago desde mi pequeño lugar.

Me enorgullezco de ser mexicana porque tengo un país, tal vez no lleno de gente culta, pero lleno de cultura, de historia, que inventada o no, es lo que me ha hecho creer y desear un país todavía mejor. Porque inspira tener héroes como Guadalupe Victoria, Leona Vicario, El Pípila, que ya sabemos que no fue sólo uno; y cada uno de los héroes contemporáneos (y con esto me refiero no sólo a quienes promueven los valores, las reformas, el conocimiento, los que salvan vidas, trabajan arduamente por otros o dan la vida literal o metafóricamente en su trabajo sino también a quienes se esfuerzan diario en dar un poquito de lo mejor de sí mismos a los demás) allá afuera bajo el anonimato; y si ustedes son uno de esos tantos: Gracias.

Porque ustedes sin pedir nada en recompensa son el cambio constante y singular que claman aquéllos morosos que sólo saben quejarse, son la esperanza de un país mejor, de una evolución tal vez lenta, pero segura, sin ponerse una banda presidencial ni reclamar reconocimiento o un sueldo estratosférico, son el motor que empuja éste país.

México necesita muchas personas más de este tipo. Yo por lo tanto seguiré escribiéndoles, aparte de mis actividades ya mencionadas y otras tantas en favor de mi país, con la esperanza de encender esa chispa en ustedes que los motive a algo, lo que ustedes quieran, pero a algo que los lleve más allá de donde ya están y así todos avanzando, México avance también.

viernes, 8 de marzo de 2013

¿Feliz día de la mujer?

Hoy me encuentro una vez más frente a este teclado para contarles un poco de lo que he sido testigo. A lo largo del día, uno muy largo por cierto, escuché diversas felicitaciones por parte de hombres a mujeres y entre mujeres también, lo curioso es que hubo algunas que se quejaban de este tipo de felicitaciones diciendo "Gracias por felicitarme por tener una vagina" o "No sabía que el hecho de tener senos mereciera una felicitación".

Yo tomo mi postura y creo que es importante ser reconocida, pero tampoco a tal grado que sólo un día se acuerden de que somos mujeres y de que deberían tenernos un poco de consideración, que tal vez merezcamos algún detalle de parte de algún hombre. Eso sí, tampoco apoyo esos extremos de decir "¿por qué me felicitan?, ¿por mis nalgas?" Creo que hay que saber encontrar un equilibrio. Ni exagerar en felicitaciones innecesarias ni exagerar en orgullo estúpido.

Debería de haber un respeto universal hacia la mujer a diario, no sólo en un día y demostrándolo con una flor, por Dios ¿qué es eso? No soy feminista, no ando clamando por la igualdad en todo con los hombres porque pienso que eso debería de analizarse un poco más (¿realmente se quiere la igualdad en to-do?).

Por otro lado las mujeres también tienen que respetarse a sí mismas y a las demás porque la discriminación también se da entre nosotras. Si vamos a exigir igualdad y respeto, tenemos que empezar por nosotras y por darle un lugar digno a la otra o a una misma. Evitar denigrarse con las acciones y palabras diarias de una misma es muy importante. Mujeres, no se alebresten, no es la mayor ofensa de la historia que las hayan felicitado el día de hoy, pero tampoco ha sido un digno reconocimiento.

Digno reconocimiento será cuando esas felicitaciones se manifiesten en acciones y oportunidades, y no en rosas, no sólo un día; sino los 365 días del año. Cuando no haya más mujeres que sufren de violaciones, de discriminación, de maltrato físico o psicológico, que son asesinadas o abandonadas, menospreciadas o engañadas. Entonces sí será una felicitación, estoy segura, muy grata y muy bien recibida por la mayoría de nosotras.

La familia no te abandona ni te olvida

Eso son los amigos, estoy segura que cualquiera que entre a este pequeño lugar tendrá algún amigo y sabrá de lo que estoy hablando.

Cada uno nace con una familia (aunque uno sea adoptado), pero por leyes de la naturaleza o de la vida, uno está implícitamente obligado a aceptar esa familia, con el pasar de apenas algunos horas de nacidos ya los queremos, nos acostumbramos a ellos, a su calor, a su compañía, buscamos darles o que nos den demostraciones de cariño; pero es diferente cuando se trata de los amigos porque a ellos uno se los va encontrando y los lazos de amor y de fraternidad se crean por decisión propia, por colaboración de ambos.

Es muy bonito tener amigos, nos dan alegría, comparten tus tristezas, tus logros y tus fracasos. Habrá quien niegue que los amigos sean familia, es muy válido, pero a mí me parece que sí lo son porque muchos de ustedes darían la vida por alguno de ellos y después de todo ¿cuantos no se han metido en problemas por algún amigo o amiga? Lo defendemos a morir y aunque a veces podamos discrepar de muchas de sus opiniones o podamos confrontarlos por la diferencia de ideas, de espaldas siempre hablaremos bien de ellos, estaremos al pendiente de su bienestar y nos preocuparemos por su felicidad porque no sé si ya lo hayan experimentado, pero la tristeza de un amigo se riega como hiel en nuestra alma, nos lastima y también nos entristece.

Los amigos son también familia y como dijo el mismo Stitch en algún momento: "La familia no te abandona ni te olvida."

Hay días que la lluvia es más intensa

Hay gotas que sí duelen y otras que sólo mojan la cabeza. Hoy gracias a Dios las cosas van mejorando, me siento libre. ¿Saben qué pasó? Me peleé con un grupo de amigos, estoy segura que a algunos los hice enfadar, pero esto me trajo algo muy bueno y ustedes se podrán preguntar qué cosa buena puede traer un pleito entre amigos, pues me ayudó a darme cuenta quiénes son mis verdaderos amigos ¿Bajas? Dos.

Dos personas no pudieron olvidar mi exabrupto y no los culpo, al contrario, les doy las gracias por librarme de su presencia falsa, de una amistad fofa, de algo que tarde o temprano se iba a desmoronar por sus bases tan frágiles. Hoy, queridos amigos, estoy contenta porque puedo decir que estoy rodeada de la gente más hermosa. Las cosas malas pasan, los infortunios a veces nos asaltan y eventos desafortunados tienen lugar entre las personas, pero una amistad verdadera, un cariño sincero puede con todo y de eso me enorgullezco.

No, no les permito compadecerse de mí porque no es una desgracia haber perdido esas dos amistades, porque no las perdí ¿Por qué? Porque uno no pierde lo que en verdad tiene. Las amistades, sobretodo y cuando son fuertes y sinceras, no se pierden; más bien las falsas son las que se van descubriendo con el tiempo y son las que se alejan. Gracias Dios mío por hace caso a mi continua petición de librarme de todo mal y por alejar a esos falsos amigos. No vale la pena.

 Hay días que la lluvia es más intensa.

jueves, 7 de marzo de 2013

La fuerza del amor

A lo largo de mi vida con varias personas me he encontrado que piden un consejo para amar y ser amados, a través de estos años me he dado cuenta que las personas somos todas capaces de amar, pero en algunas esa capacidad va más allá de cualquier límite y creo que en eso se basa la sinceridad del amor.

Cuando las personas dicen buscar un amor verdadero a esto se refieren, quieren una persona que amen y que los ame con una intensidad sin precedentes y que, por lo común, sea para siempre. Y esto no es extraño porque el ser humano tiende a ilusionarse constantemente y a vivir haciendo planes para el futuro y cuando algo le satisface o le hace feliz es lógico que busque o deseé perdurar esa sensación de felicidad.
Pues bien, queridos amigos, yo les tengo el mejor consejo que he almacenado por años y que he dado ya varias veces. Amen sin condiciones, entreguen todo su ser en un acto de puro amor, no piensen en la recompensa que obtendrán después y tampoco en si serán correspondidos porque quien sólo busca dar amor por obtener algo a cambio es ruin, propio de la naturaleza humana tal vez, pero nada propio del amor verdadero; ése sentimiento que quema por dentro cuando no encuentra el consuelo del ser amado, eso que sentimos que parece que va a destruirnos por dentro si contenemos una sola mirada y que puede hallarse libre en una sencilla y pequeña caricia hacia el ser amado. Así de grande es el amor, puede verse prisionero por grandes cosas, pero siempre encuentra la libertad por medio de sencillas acciones como una sonrisa.

Amen con toda la libertad y con toda la fuerza que su ser les permita. No se limiten. No encarcelen a su corazón. No lo condenen a vivir prisionero de la amargura. Dicen que lo que no sale, se pudre dentro. Es lo mismo con el amor, si no sale, si no se expresa, se pudre dentro y nacen resentimientos y amarguras, den todo cuanto puedan dar y tengan siempre la certeza de que dando amor su corazón se purifica y a la vez, curiosamente, se llena de más amor.
El amor nos hace fuertes y, al igual que la fuerza de voluntad, puede llegar a resultar más poderoso que la energía mecánica o que cualquier ley de física.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Si el amor no está

Se nos va el amor y se nos va la vida, así pasa la mayoría de las veces. De repente aparece esa persona especial en tu vida, llega como un sol en la mañana, después de una noche oscura, iluminándolo todo.

Precisamente como el sol, a mientras está presente en nuestra vida, va tomando más fuerza y más presencia en nuestras vidas, así como el sol se vuelve más radiante y cálido con el correr del día. Llega a un clímax a mitad del día y entonces empieza la agonía de nuestro sol en un sublime atardecer, ese amor se va perdiendo o se va marchando.

Parece mentira que algo igual de hermoso que el sol, como la luna, nos quite la alegría de ese amor. Parece mentira que tantas vidas de los románticos más empedernidos tengan un final tan cruel, lejos de sus amantes. No se lo deseo a nadie.
Los fuertes de mente y espíritu podremos decir que de amor no se muere, pero los más aficionados a este sentimiento podrían caer en la profunda soledad o locura de verse privados de la compañía de ese amante que los cautivaba.

Lo cierto es que la vida sigue, pero lo que muchos se preguntan es ¿Qué se hace cuando el amor se va? Lo cierto es que nos quedamos tristes, seas fuerte o no, la nostalgia siempre vuelve a ti. De hecho pienso que cuando ya te encuentras solo, la melancolía y la nostalgia se vuelven esas constantes compañeras en la vida de uno. Estas de vez en vez nos visitan y nos traen los buenos recuerdos a la memoria y de nuevo nos sentimos vivir motivados por la emoción momentánea que eso desata. Cuando el amor se va el corazón se vuelve un volcán apagado, un bosque en perpetuo otoño,no hay a quien conquistar ni con quien compartir la felicidad.

sábado, 2 de marzo de 2013

Como Grace Kelly

Nunca les pasó que por el deseo de ser aceptados quisieron ser otra persona? Que por agradar a esa persona, se esforzaron por convivir, quizás también por complacerl@ obteniendo simple y llanamente su indiferencia. Lo mismo era tratar de agradar que ser tú mism@ porque te comportaras como eres o no, esa persona nunca reconocería de lo que era capaz tu cariño.

Debo admitir, tristemente, que eso me pasó. De repente me encontré con una persona que me cayó muy bien y quise ser su amiga, pero todo fue en vano porque por mucho o nada que me esforzara el resultado era el mismo. Si trataba de agradarle, él parecía ignorarlo, si era yo misma resultaba igual. Después comprendí que hay ciertos casos en los que ni por obra del espíritu santo le puedes agradar a una persona. La amistad es de dos y simplemente si a uno no le interesa, la cosa nunca va a funcionar ni aunque tus ganas fueran inmensas.

Nunca renuncien a ser lo que son por alguien más, por mucho que les agrade o por mucho cariño que le tengan, porque nadie merece que ustedes dejen su individualidad, su personalidad y su carácter por agradar a quien ni siquiera aprecia su presencia. No vale la pena cambiar quien uno es sólo por complacer a quien no haría ni remotamente lo mismo por ti, y aunque lo hiciera, y que tampoco le importa. Guarden su cariño, su amistad y su Compañia a quienes los acepten, los aprecien y de verdad importen. Den esa increíble personalidad a los que la valoran. Los demás, siempre salen sobrando. Uno no necesita más los que le necesitan a uno para ser felices. Recuérdenlo y de ahora en más, no se esfuercen por complacer a quien no vale la pena y a quien no lo aprecia.