El faro de Stitch y Elena

¡Buen día! Bienvenidos al blog de Elena Chan
Aquí encontrarán cosas relacionadas a cocina, música y programas.

jueves, 8 de diciembre de 2011

La edad en el amor

Aquí estoy de nuevo con un tema también nuevo y quiero expresarme esta vez en pro del amor y de los sentimientos libres de cada persona. Todos, como seres humanos, nacemos con el derecho de amar y ser amados; con el derecho y obligación de ser felices y de amar. Yo les lanzo la pregunta ¿Qué opinan acerca de la edad en el amor? ¿Qué es para ustedes esto? ¿Qué significado puede tener en una relación? ¿Y hasta qué grado puede denigrar o salvar a una pareja? Todo depende de la madurez con la que veamos la vida... queridos míos, podría congeniar una joven de 20 años con un hombre de 50?... tal vez... podría si uno de los dos no alcanzara el nivel de madurez del otro?... entonces definitivamente no. Amigos, la madurez no está en cuantas arrugas tengamos o cuantas canas sino en si realmente nos han servido las experiencias que hemos vivido, cuando hay una desventaja ahí, es 99% seguro que la relación fracasará, incluso, teniendo la misma edad.

Podemos ver casos como en la película de vampiros de Crepúsculo, donde vemos completamente normal que un "vampiro" de 110 años ame a una chica de 17, lo vemos normal y hasta se regocijan en eso, tienen hasta hijos y se casan... pero lleven el caso a la vida real y eso se vuelve casi un sacrilegio.La verdad es que esa película ilustra bien lo que quiero demostrar ¿acaso al corazón, al alma o a los sentimientos les salen arrugas? ¿acaso les salen canas? Los vampiros se mantienen siempre jóvenes, pero es una máscara o quizás la realidad... pues al fin y al cabo qué es el cuerpo sino sólo la envoltura de lo que realmente importa? La envoltura que sólo subraya biológicamente nuestras emociones y remarca las más constantes haciéndolas permanentes.

La edad no importa cuando los niveles de madurez son complementarios y cuando el amor es el mismo... Nada de complejos estúpidos, eso déjenlo para gente que tal vez sí se encapriche con gente mayor sin ningún interés más que económico o por codependencia. La verdad, amigos míos, es que el mundo no debería establecernos un protocolo acerca de a quién podemos amar y a quién no, después de todo ¿qué saben ellos de lo que nos puede hacer felices a nosotros? Que si tal vez dentro de algunos años nos toque cuidar de viejitos o de viejitas?... pues quizás, pero siempre que haya amor, respeto, tolerancia y madurez se sabrá enfrentar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario