El faro de Stitch y Elena

¡Buen día! Bienvenidos al blog de Elena Chan
Aquí encontrarán cosas relacionadas a cocina, música y programas.

sábado, 17 de octubre de 2015

Comprar un libro

Sucedió que el otro día estaba en una de mis librerías favoritas. Se llama Librería La Mancha, y no es que esté muy surtida en realidad, pero los pocos libros que encuentro me llaman mucho la atención y he llegado a comprar allí un par. El caso es que estaba viendo los libros, quería ver si me llevaba uno que me convenciera y pasó una familia a buscar un libro que le habían recomendado a una de las niñas (Era papá, mamá, dos hijas y un hijo). 
No sé de qué trataba el asunto, pero la niña en cuestión quería llevarse uno distinto al que le habían dicho y la mamá no la dejó… Ni llevárselo en lugar del otro y llevárselo además del otro. El niño más pequeño entonces vio un libro infantil y le pidió al papá que se lo comprara, pero el señor no lo dejó. No sólo no lo dejó, sino que hasta se molestó por la insistencia del niño. El chico de verdad quería el libro. Los dos niños realmente querían llevarse los dos libros. 

Me entristeció de momento ver que no se iba a poder. Vino a mi mente que no resultamos ser un país lector, pero ¿cómo vamos a serlo si, en este tipo de casos, te debes de atener a las decisiones de otros? Yo sé que es una realidad que se puede cambiar y que con los años los chicos podrán comprarse sus libros, pero me pregunto ¿el interés no se irá perdiendo con el tiempo? De verdad creo que uno de los mejores momentos para crear personas lectoras, es en la infancia. A veces pienso que los que son amantes de los libros desde pequeños, lo son para toda la vida, pero ¿y si no es así? ¿Si después se pasa? No sé, en lo personal, me emocionaría mucho si mi hijo me pidiera libros. Es el inicio de cultivar una buena costumbre. 


Después me acerqué a ver qué libro le había interesado a la niña y me dio una buena impresión que había sido uno de literatura clásica, ahora ya no recuerdo cuál, pero pensé “Hubiera valido la pena”. Precisamente esos libros son populares, los imprimen en varias editoriales y son de precio accesible. Creo que fue un desperdicio haberle negado la posibilidad de tenerlo a la niña. En fin, chicos, si ustedes conocen a alguien que guste de leer, aunque sea poquito, regálenle un libro… A lo mejor ya lo han hecho, pero de verdad, tomarse el tiempo de buscar uno para alguien más y darlo —o comprarlo para uno mismo— es de las mejores inversiones en la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario