El faro de Stitch y Elena

¡Buen día! Bienvenidos al blog de Elena Chan
Aquí encontrarán cosas relacionadas a cocina, música y programas.

domingo, 12 de mayo de 2013

El tiempo que no tengo

Se me terminó el tiempo. Una vez más estoy aquí, terminando un ciclo y deseando muy en el fondo que tal vez sea mentira. Desde pequeños soñamos con ser grandes, aún a esta edad sueño con seguir en mi camino a la la vida adulta, sin embargo cuando te detienes a mirar atrás el camino que has ido dejando, es casi imposible no añorar al niño en quien nació esa ilusión por primera vez.
A veces me siento y me quedo pensando en la nada, en realidad es un momento de silencio por la persona pequeña que fui y que ya no soy más. En éste camino a la vida adulta me he encontrado con el desencanto porque hay un par de cosas que sería genial que no tuvieran los adultos. Por ejemplo, una agenda ¿Por qué programar todo? ¿Por qué fijar el futuro?

A veces le tengo miedo a envejecer y olvidarme de vivir y de ser feliz. A veces le temo a ni siquiera vivir lo suficiente para completar mis proyectos o para encontrar una meta o un nuevo sueño. Apenas antier hablaba con el señor Agustín Vázquez, él me decía que si uno se sentía completo entonces ya se podía morir... Lo que quiso decir es que cuando a uno se le acaban las metas y siente que ya ha terminado todo por hacer y ser, entonces ¿por qué seguir viviendo? Aunque a mí se me ocurren algunos por qué, pero entiendo el punto y hasta cierto grado comparto la opinión.

Es cierto. Es importante no dejarse tirar aunque cuando seamos adultos ya no tengamos tiempo. En este periodo yo casi no tuve tiempo de escribir, que es lo que amo, tampoco de sentarme un rato a disfrutar de un tiempo libre... Me di cuenta de que ya había entrado a la vida adulta, llena de ajetreos, de ocupaciones, de obligaciones, de angustias, de trabajo y hasta aburrimiento. Poco a poco se va alejando esa persona que creaba, que disfrutaba y que no se estresaba.

Tal vez pueda hacer algo por mi humanidad antes de perderlo todo, tal vez podamos hacer algo por nuestra humanidad antes de olvidar quiénes éramos y lo que queríamos de pequeños. De nada sirve negar la realidad, se es adulto y punto, pero pueden coexistir dos esencias en un corazón. Hay que darle tiempo a nuestro niño interno, tenemos que darle el tiempo que no tenemos para que no se asuste y se vaya.
Cuiden sus sueños, su alegría, su vida, para que después no se lamenten por el tiempo que no tienen. Hay cosas más importantes en la vida que ser adulto o que, incluso, trabajar para producir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario